domingo, 7 de septiembre de 1997

Entrevista a Arturo Andrés Roig: “Servicios como la educación, el Estado no debería abandonarlos”

 


Martín Appiolaza, Diario Los Andes, 7 de septiembre de 1997.


Pronostica que el fenómeno zapatista puede repetirse en el resto del continente. Lo atribuye a un sistema económico que posterga y a la reacción de los postergados. el pensador afirma que el Estado debe ser modernizado acercándolo a la sociedad civil.


Arturo Andrés Roig es filósofo. Pero un filósofo de verdad, lo que equivale a decir un pensador. ¿Y sobre qué piensa Roig? Desde un rincón perdido de Mendoza trata de encontrar al hombre latinoamericano. Un hombre de carne y hueso desde el cual filosofar. Porque Roig no quiere hacer cualquier filosofía, sino lo que él llama “filosofía latinoamericana”, que es una manera peculiar y al mismo tiempo universal de ver el mundo.
Su currículum impresiona, pero lo que más admiración causa es que sus alumnos, muchos de ellos hoy doctores y catedráticos de filosofía, lo aman como a un maestro. Como a esos maestros que son reflejo de un Sócrates que renace en cada interrogación, en cada búsqueda, en cada reminiscencia de un saber olvidado pero latente.
Nació hace 75 años. Con una lucidez intimidatoria evoca su niñez, analiza el presente –por demás complejo- y proyecta un futuro para el subcontinente, que lo colma de optimismo. Las formas hablan más de las personas que muchas palabras: con incombinables pantalón de vestir, camisa escocesa y un salto de cama, el filósofo interrumpe la escritura de un prólogo para un libro, que le pidieron desde París y se dispone a responder preguntas.

- ¿Qué imagen de su niñez tiene más fresca?
- Me recuerdo en relación con la campiña. Mi padre era pintor (Fidel Roig Matons) y le gustaba pintar la naturaleza de forma directa y con mis hermanos lo acompañábamos en los viajes. Conocimos bien los alrededores de la ciudad, frecuentados por los primeros pintores que salían de la Academia de Bellas Artes. También lo acompañamos cuando pintaba las Lagunas de Guanacache o en la cordillera.
- ¿Era de hacerse la sincola, la rata?
- Bueno, sí. Cuando jóvenes nos escapábamos del Colegio Normal y nos metíamos en algún boliche para jugar nuestros partidos de billar, como han hecho todos los chiquillos. Pero no éramos chiquillos traviesos, porque mis padres no nos dejaban salir mucho a la calle. En ese aspecto fueron muy estrictos, nos han dado una formación lo más sólida posible.

Orígenes
Arturo Andrés Roig tiene una risa profunda y contagiosa. Es una risa sincera que se despierta con cada juego de intertextualidad, con cada concepto contundente expresado con sutil complejidad.
Este hombre, que parece hecho a la medida para hacer de abuelo en un cuento de hadas, tiene una de las bibliotecas más abundantes de Mendoza. En el comedor hay estanterías repletas de textos clásicos; en la escalera otro mueble saturado de libros; y en su estudio, hay pocas cosas que no sean libros. Gran sorpresa: “Estos no me caben en la pieza que hice construir en el fondo, donde tengo la biblioteca”.
Muchos son textos únicos, recolectados durante sus estudios sobre la historia intelectual de Mendoza.
-¿Qué determinó su interés por conocer cómo se pensaba en la Provincia en otros tiempos?
- Pienso que fue promovido por las ideas que predominaban en mis años juveniles, cuando despertaba interés por lo regional. En aquella época llegamos a tener una corriente literaria que se consideraba regionalista. Entonces, Ricardo Tudela comenzó a incorporar la montaña en la poesía, dándole un profundo sentido de lo regional. Por otra parte, desde la Universidad Nacional de Cuyo, también se adhería a esas ideas.
- ¿Tenía un componente nacionalista ese movimiento?
- Por supuesto. El nacionalismo tomó cuerpo en los años ’40. Sin ir más lejos, el peronismo tiene mucho de nacionalismo. Pero era un nacionalismo bastante dinámico, que veías a la región como parte de la nación y la nación compuesta por regiones particulares.
-¿Cuándo se alistó en la filosofía latinoamericana?
- En la década del ’50 conocí a Leopoldo Zea. Me pidió dos listas de temas para dictar conferencias. Preparé una de filosofía antigua y otra sobre pensamiento latinoamericano. Me contestó que estaba obligado a conocer la primera y que le interesaban los temas de pensamiento latinoamericano. Fue una gran lección.
-¿Está superada la Teoría de la Dependencia, que tanto auge tuvo en los años ’70 y lo tuvo a usted como uno de su pensadores?
- La problemática de la dependencia no ha desaparecido. Ahora, es necesario rehacer esa teoría. Desde los ’80, se están reformulando las nuevas variables, pero todavía no hay una escuela tan bien definida como en los ’70.
- ¿Qué ha quedado?
- Países que pretenden ser libres e independientes y que los estados se preocupen por los humildes. Es necesario llegar a una forma de vida comunitaria donde seamos actores de los grandes principios de la democracia y la igualdad en un sentido humanitario. No hay que esperar la temida revolución. Hay que avanzar pacíficamente.
-¿Cuál fue la conexión entre la teoría de la Dependencia y la Teología de la Liberación?
- La Teología de la Liberación era un resultado de la teoría. Todo nace con las primeras lecturas sin compromiso partidario del marxismo en el continente. La Teología es fruto del diálogo entre teóricos y sacerdotes. Esto ha provocado grandes polémicas.

Identidades
Es difícil condensar en palabras el peso intelectual de Arturo Roig.
Desde un a casita en la calle Guayaquil de Dorrego, irradia pensamientos que son solicitados y estudiados en distintas partes del mundo. Pero este exponente lúcido de una corriente de pensamiento original, también se ve obligado a tomar partido en un enfrentamiento irresoluble: Boca o River.

-¿A qué dedica el tiempo libre?
-Eso es difícil de responder. Con prejuicio, se piensa que la lectura es para las horas de descanso. Yo me pregunto con qué lecturas descansa alguien que tiene como profesión leer. Aunque no tengo casi momentos de reposo, produce placer leer, aún cuando tengo obligación de hacerlo.
-¿No le gustan los deportes?
- Hemos sido educados muy al margen de lo deportivo. En contraposición, hemos tenido un contacto permanente con la naturaleza. No hacíamos equitación por deporte, pero sí para andar y para ver, que también es una forma de poner en juego la corporeidad.
-¿Y con el fútbol cómo se ha llevado?
- Bueno, últimamente mis nietas me han obligado a ser de Boda o de River, según el caso. Me resulta muy difícil tomar posición, porque la familia está dividida.
-¿A qué atribuye el retorno de los mendocinos al cine?
- Hay un avance de la sociedad civil, a pesar de todas las amenazas del neoliberalismo contemporáneo y los problemas laborales que genera. Sin embargo, hay una respuesta muy activa y creativa de la sociedad. Hay muchas manifestaciones espontáneas de conjuntos de personas que se sienten unidos ante una película o un rockero.
-¿La política económica aplicada en el país, ha generado este fenómeno?
- La influencia del menemismo en el país es difícil de definir. Hay un sector social al que pertenezco, que se despierta asombrado todos los días preguntándose cómo fue posible que lo votaran por segunda vez. En muchos casos es difícil creerle a los que dicen “yo no los voté”.
-¿La globalización puede eliminar identidades?
- La globalización tiene aspectos negativos, pero no llegan a ser tantos como para que destruyan manifestaciones de identidad.
-¿Tampoco atenta contra la identidad latinoamericana?
- No, porque las comunicaciones espontáneas entre los sectores sociales de diversos sectores marginados, se mantiene viva y muy fuerte. Un caso interesante es el reconocimiento de la población boliviana en Mendoza. De pronto dejó de ser considerado un sector social indeseable, para pasar a tener un reconocimiento cultural de esa comunidad y se los integró.
-¿Cómo se llega a ese reconocimiento?
-Es un autorreconocimiento de las diferencias regionales de toda América Latina. Este fenómeno se repite en Chile, en Bolivia, en Perú. Se está produciendo una reintegración latinoamericana, a través de estas poblaciones que se descubren a tratan de de dibujar su propia identidad.
-¿El problema de los zapatistas, tiene conexión?
-Responde a los fenómenos de este autorreconocimiento de una identidad cultural que se está produci8endo en todo el continente.
-¿Otros ejemplos?
- En Ecuador, la población quechua reclama ser reconocida como una nacionalidad. En Perú, pasa lo mismo. La enorme población indígena americana, que ha ido creciendo en silencio, descubrió que sus formas de identidad cultural son herramientas de defensa. Les sirve también para reclamos económicos: los zapatistas son una respuesta a la injusticia social, ante una sociedad capitalista injusta, con las desigualdades aterrorizadoras que trae este neoliberalismo.
-¿Qué cambios produjo en el continente?
- Fundamentalmente, dejó una experiencia social y política muy importante para el continente y una lección para los gobiernos. Lo de los zapatistas se va a repetir en cualquier momento.
-¿Una conclusión?
- Las sociedades van cobrando conciencia que los derechos humanos son una realidad tangible, eso está relacionado con una actitud emergente de defensa de lo propio. Las grandes masas pasivas, como parecían ser los indígenas después de la conquista, no existen. Se está rehaciendo esa historia que nos quiso hacer creer que hubo sectores que quedaron en la sombra. Ahora entendemos que no desaparecieron.

En el mundo
Roig encarnó un vía crucis argentino. Víctima de la intolerancia, de la ignorancia y de la estupidez, fue perseguido y despojado de la cátedra. Sus alumnos siguieron su destino y tuvieron que esperar a que la democracia comenzara a instalarse en la Argentina para volver a las cátedras y reivindicar su pensamiento original. Afortunadamente, a pesar del éxito que tuvo en universidades extranjeras y en instituciones de investigación científica y filosófica, Roig prefirió volver para rehacer sus vínculos, para enseñarnos a ver a la Argentina desde Latinoamérica. Pero no desde un pensamiento latinoamericano acotado y pequeño, sino desde la generalidad, desde la grandeza y desde la miseria de la filosofía.

 -¿Favorecerá a Mendoza el Mercosur?
- Mendoza tiene una situación de privilegio en el MERCOSUR. Ha encarado medidas para integrase. Un ejemplo: la orientación hacia la producción de vinos de calidad, para competir internacionalmente.

-¿No hay riesgo de que el Mercosur se agote en un mercado común, donde sólo se beneficien empresas?
- El Mercosur depende de estructuras de tipo económico y comercial, que deben ser refuncionalizadas y trabajadas en su propia estructura. No sólo se trata de que las empresas se enriquezcan. Hay que pensar en cómo van a ser las formas de reparto de las ganancias. Si va a funcionar contra los pobres, será negativo. El Estado tiene que intervenir, no puede ser pasivo, tiene que jugar un papel importantísimo.
- ¿Esto no va contra la tan mentada modernización del Estado?
- No. Ha habido varias modernizaciones del Estado en la historia. Ahora estamos viviendo una nueva modernización con su etapa crítica. Tenemos que tomar conciencia de cómo queremos que sea modernizado el Estado en función de los intereses nacionales.
- Este tema está generando un conflicto en Mendoza. En nombre de la modernización del Estado se propone la transferencia de organismos culturales a sectores no gubernamentales. ¿Qué opina?
- El problema es complejo. Por un lado, se dice que el Estado debe desprenderse de instituciones de servicio. Pero los museos y la educación son servicios. Aquí entramos en una disparidad de obligaciones. El Estado tiene servicios que cumplir a los que no puede renunciar. Un Estado que se ocupa de todos los servicios, es probable que no dé abasto. Sin embargo, hay servicios como la educación que el Estado no debería abandonar.

¡Pobre ciencia!
-¿En qué estado está la investigación científica?
- Se está viviendo un proceso de reestablecimiento. Las universidades están saliendo del tremendo impacto que tuvieron durante la dictadura, cuando fueron militarizadas y convertidas en cuarteles. Lamentablemente el Estado no aporta dinero suficiente.
-¿Qué pasa con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas?
- El gobierno de Menem ha sido sumamente negativo para el consejo. Hubo una sucesión de directores que lo hundieron hasta un límite increíble. Faltó poco para que fuera eliminado. Felizmente, estamos en una etapa de reversión. El Consejo está adquiriendo nuevamente posibilidades de desarrollo, aunque no creo que sean muchas porque padecemos problemas de tipo económico muy fuertes.


Algunos datos
Arturo Roig ha publicado más de 20 libros y unos 300 artículos en revistas internacionales. Dio clases en la Universidad Nacional de Cuyo, en la Autónoma de México, en la Católica de Ecuador y en la Central de ese país. Investiga o investigó para la FLACSO, el CONICET y el CRICYT. Es profesor honorario de la Universidad Andina de Quito, de la de Comahue (Neuquén), doctor honoris causa de la Nacional Autónoma de Nicaragua y visitante ilustre de la Universidad de Las Villas (Cuba). Ecuador le otorgó la Condecoración al Mérito Cultural y el gobierno de ese país lo designó Miembro de la Orden Nacional “Honorato Vázquez”. Estos son algunas de sus distinciones y ocupaciones.