sábado, 10 de junio de 2006

Dos mendocinos asesoran al gobierno de Chávez




Gabriel Conte y Martín Appiolaza trabajan en la reforma del sistema de seguridad en Venezuela.

Diario Los Andes, 10 de junio del 2006.

El desafío es grande: trabajar en un plan de prevención de la violencia y el control de armas en un país donde hay 119 instituciones policiales (nacionales, provinciales, regionales) que reúnen a 120 mil efectivos y registra los índices de violencia e inseguridad más altos de América Latina. El escenario es la Venezuela de Hugo Chávez y quienes están colaborando con la tarea son dos ex funcionarios mendocinos: Gabriel Conte y Martín Appiolaza.

Su tarea está enmarcada en una reforma integral del sistema de seguridad que debe poner fin a algunos problemas que suenan conocidos en Mendoza, aunque obviamente tienen otra magnitud: el año pasado hubo 10 mil muertes como consecuencia del uso de armas y hay 6 mil policías (la misma cantidad que integra la Policía de Mendoza) procesados por casos de “gatillo fácil”.

Conte y Appiolaza ocupan hoy cargos en organismos internacionales que trabajan en temas de violencia y llegaron a Venezuela convocados por Amnistía Internacional y el Ministerio de Interior y Justicia de ese país. Durante toda la semana trabajaron en comisiones con funcionarios, diputados y alcaldes.

“El objetivo es bajar la violencia armada y mejorar la capacidad de control de las policías. Hay un nivel alto de violencia armada que ha ido creciendo al ritmo de toda América Latina”, explicó Appiolaza desde Caracas.

Conte agregó: “Venezuela tiene los índices de violencia e inseguridad más elevados de la región. Hay quienes dicen que está por encima de Colombia en violencia social. Hay demasiadas fuerzas policiales y todos usan armas. Hay estimaciones que hablan de 9 millones de armas entre legales e ilegales. Tenemos que trabajar sobre acciones a corto, mediano y largo plazo”.

De las charlas que han tenido hasta ahora, a partir de los objetivos planteados y de las experiencias relatadas, surgirá el plan que propondrán al gobierno chavista y que comenzaría a aplicarse en seis meses.

La reforma que se está gestando apunta a un mayor control de la policía, a partir de la centralización del mando. Esto incluso necesita de reformas constitucionales. “Es una reforma similar a la que se hizo en Mendoza en el ’98, con una policía sometida al control político”, aclaró Appiolaza.

Uno de los ejes es el plan canje de armas, una idea que Conte aplicó como subsecretario de Relaciones con la Comunidad durante la gestión de Roberto Iglesias. Esta iniciativa se aplicaría dentro de la “Misión Desarme”, que lanzó Chávez en enero. A esta tarea luego sumarán otra, que apunta al respeto de los derechos humanos en las cárceles.

Tal vez lo que más sorprendió a los mendocinos es el sistema de participación comunitaria que utiliza la llamada Revolución Bolivariana para definir políticas. Todo el trabajo se hace con comisiones multisectoriales que integran vecinos, organizaciones comunales, de base y representantes de todas las áreas del gobierno involucradas. Hay mesas de reforma para cada temática. “Es una forma moderna de generar políticas públicas, participativa y abierta”, opinó Appiolaza.

“Hay mucha efervescencia ideológica de ambos lados y mucha vocación de cambiar lo que está mal. El problema es que hay puntos de vista muy diferentes entre gobierno y oposición. Lo positivo es que hay mucha movilización popular y pasión para encarar las reformas, lo que resta definir es cómo se hacen”, analizó Conte, quien ayer al mediodía expuso sobre la necesidad de políticas de Estado acordadas entre Gobierno y oposición, tal como se hizo en Mendoza hace ocho años. 
Marcelo Zentil - mzentil@losandes.com.ar