jueves, 31 de mayo de 2012

Por una política integral de desarme



Por Martín Appiolaza *
Noticia es un suceso aislado y novedoso. Una política son muchos sucesos, más o menos orquestados y con un mismo objetivo. La noticia es que Venezuela prohibirá la venta de armas durante un año. Pero la política de control de armas de Venezuela son muchas medidas más o menos coordinadas que tienen un objetivo común: reducir la violencia con armas de fuego. Si nos quedamos sólo con la noticia no vamos a entender de qué se trata.

Venezuela es una paradoja: en 10 años mejoró como nadie las condiciones de vida de su gente pero casi se duplicaron los homicidios. No asombrarse: en la Argentina pasó lo mismo en los ’90. Sólo que en Venezuela alcanzó niveles centroamericanos. Un estudio serio de Luis Gabaldón muestra que los robos con armas muchas veces son seguidos por homicidios.

¿De dónde salen las armas? Hubo muchos años de descontrol estatal: accedía a un arma cualquiera. Además, comparten frontera porosa con Colombia: país marcado por el conflicto armado y tráficos ilícitos. Como si fuera poco tiene fuerzas policiales muy deficientes (en reforma) con casos de gatillo fácil, que filtraron armas y municiones a la sociedad. El país está lleno de armas: es fácil conseguirlas y así cualquier conflicto se vuelve tragedia.

Hace un tiempo están implementando una política integral de desarme: restringir la portación, monopolio estatal de la importación de armas (como suecos o canadienses hacen con los vinos), control de arsenales de las fuerzas de seguridad y marcaje de municiones para evitar el contrabando. Además, planes de recolección y destrucción de armas. El objetivo es que haya menos armas en las calles. Esta política es prioridad para Venezuela, desarrollada por una Comisión de Desarme (a cargo de Pablo Fernández, un argentino radicado en Caracas), con el involucramiento persistente de las ONG como Amnesty International y el compromiso social expresado por niños, niñas y jóvenes explicando que quieren a Venezuela pacífica y segura.

La Argentina también tiene en marcha su propio plan de desarme: hay que ayudarnos participando.
Especialista del Centro de Estudios de Seguridad Urbana, UNCuyo. Participó en el diseño de políticas de control de armas en varios países.