viernes, 10 de enero de 2014

La doble moral sobre la violencia y la infancia: Luciana


Luciana vivía abandonada. Muchos quisieron ayudarla. Los dispositivos del Estados no pudieron garantizar su vida. Su abuela dice: pedí ayuda y me la devuelven en un cajón. Murió por la violencia. Tenía 3 años. http://www.losandes.com.ar/notas/2014/1/9/confirman-luciana-murio-fuerte-golpe-cabeza-760658.asp

La mamá de Luciana es Evelyn. Tuvo su primer hijo a los 16. Fueron 5. Además de Luciana, otro murió por una infección. Evelyn fue golpeada. Apuñalada. Se agredió con consumos nocivos. Ahora está presa y las compañeras de cárcel dicen que la van a matar: http://www.diariouno.com.ar/mendoza/La-historia-de-Evelyn-Rodriguez-la-madre-de-Luciana-replica-la-violencia-y-el-abandono-20140110-0011.html

En el mismo día que se publican estas noticias, el padre Grassi, acusado de abuso sexual de niños pide salir de la cárcel...

Hay una doble moral sobre la infancia. Luciana nació prematura y con bajo peso. Si hubiera muerto allí mismo, como cientos de otros niños y niñas de padres pobres mal nutridos, no nos hubiéramos enterado. No nos horrorizamos diariamente con esos muertos. Muertos invisibles.


Pero si Luciana no hubiera muerto y hubiera vivido, supongamos, unos 15 años más ¿qué pasaría con ella? ¿Reproduciría la violencia como su madre? ¿Cometería delitos del tipo que alertan la ira social? ¿Estaríamos pidiendo que la maten? ¿Cuántos hijos tendría para entonces? Tal vez, ya hubiera muerto como tantos adolescentes y jóvenes afectados por la violencia y el delito. Y tampoco habría tantas explicaciones que dar. Esos son muertos tolerables.

Hay niños que importan más que otros. Hay edades en que esos niños son blancas palomitas, promesas de futuro. Y luego llegan a edades donde ya no merecen vivir y si mueren, son daños colaterales.

¿Las políticas públicas logran que los niños lleguen a la condición de ser respetados como humanos? Con dificultad. El presupuesto es bajo, los funcionarios se quejan del descuido a la infancia pobre todo el tiempo, aunque ahora tengan que salir a apechugar. El presupuesto muestra cuáles son las prioridades de la política: ¿Cuánto dinero se le destina a garantizar las condiciones de vida de cada niño en relación con lo que se destina a otros grupos sociales?  ¿Y esto impacta realmente?

Ni siquiera la ley de protección integral de los derechos del niño está plenamente reglamentada después de 8 años de su sanción.

Hoy horroricémonos por Luciana. Revolvamos en su tumba y su historia. Acusemos a sus padres como desviados morales sin preguntarnos qué aprendieron, de quiénes y qué oportunidades de elegir tuvieron. Consolémonos: ellos son una mierda y nosotros almas sensibles. Mientras tanto, van a seguir muriendo muchas niñas más: algunas recién nacidas; algunas adolescentes tratando de hacerse un aborto de pobres por un embarazo no deseado; habrá adolescentes y jóvenes también muertos por la violencia criminal.

Pero, mejor, no preguntemos mucho porque nuestra doble moral nos escupirá en la cara.