jueves, 20 de marzo de 2014

El rol comunitario en la prevención de los delitos

La comunidad en general debe desempeñar un papel más activo en la seguridad ciudadana, principalmente en la prevención de delitos, según la visión del argentino Martín Appiolaza, especialista en seguridad pública y gobernabilidad. Recomienda el trabajo coordinado de los vecinos con las instituciones correspondientes, mediante el suministro de informaciones sobre la situación barrial y la intervención directa en situaciones donde no se requiere la presencia de las autoridades, ya que la tendencia a policializar o judicializar los conflictos vuelve ineficientes a esas instituciones.


Diario ABC, 17 de marzo de 2014
“Hace seis años que existe un plan nacional de seguridad ciudadana, que incluye una estrategia actualmente en proceso de implementación. En la línea que estamos trabajando en la atención ciudadana son la prevención de la violencia y el delito. Las reuniones y conferencias que hemos organizado están relacionadas con gente trabajando y participando en distintos espacios para la prevención del delito”, explicó al respecto Martín Appiolaza, un experto argentino en seguridad pública, prevención de delito y gobernabilidad.

El analista resaltó que esa estrategia consta de tres ejes primordiales, que incluye la participación de los ciudadanos en la producción adecuada de buena información a la Policía y la organización vecinal para el trabajo en conjunto con las instituciones encargadas de velar por la seguridad de la gente.


El otro punto importante es la modernización y fortalecimiento de la institución policial, de acuerdo con lo explicado.

“La idea es que los vecinos trabajen con esa información y la suministre a la Policía, para que esta pueda intervenir en un momento adecuado. Resulta que tendemos a policializar y judicializar todos los conflictos y esto satura a los sistemas policial y judicial; los vuelve ineficientes, frustran a los trabajadores y no tiene una repercusión positiva en la prevención de delitos”, enfatizó el experto en seguridad pública.

“El delito y la violencia se complejizan cada vez más. Entonces, no pueden tener la misma formación un agente de la Policía que investiga un comercio ilícito internacional que un efectivo que ocupa la mayor parte de su tiempo en mediar en conflictos o en intervenir en denuncias de riñas de borrachos. Ahora, en esas peleas por borracheras juega un rol importante la comunidad, porque puede trabajar en forma de prevenirlos, depende del problema que exista”, recalcó.

Appiolaza señaló que lleva trabajando hace varios años en materia de seguridad ciudadana y prevención de delitos.

Su labor lo llevó a varios países de América Latina, donde expuso su estrategia del trabajo comunitario en el combate a la delincuencia.

“Puedo notar que en la región hay una tendencia a modernizar los sistemas de seguridad, que antes se basaban puramente en efectivos policiales, pero que cada vez tienden a contar con agentes de la Policía especializados por temas y formas de trabajo, al tiempo que crece un rol en la participación ciudadana en ese campo”, enfatizó.

Cultura violenta y adquisición de armas

Martín Appiolaza resaltó también que la comunidad puede cumplir un rol importante en la prevención de ciertos delitos que no necesariamente requiere de la intervención policial, como el control y la regulación del consumo de bebidas alcohólicas o estupefacientes.

También cuestionó sobre el fácil acceso de la gente a las armas de fuego y la revindicación cultural de la violencia como forma de vida.

“En esas peleas por borracheras juega un rol importante la comunidad, porque puede trabajar en forma de prevenirlos, depende del problema que exista. Lo que vemos en la grandes ciudades de América Latina, como Asunción, es que un porcentaje importante, mucho más de la mitad, de los delitos y hechos de violencia se producen entre personas que se conocen y que perfectamente pueden ser prevenidos”, indicó Appiolaza.

“El alcohol siempre está presente, por eso las campañas de restricción a su consumo siempre han tenido impactos; pero nada determinada nada porque a veces se agota. Lo que más se ve es que si esto es un componente, pero no el único; es un elemento regular y controlar la adquisición de bebidas alcohólicas”, recalcó el experto argentino.

El especialista en el ramo de la seguridad también destacó que en Paraguay y varios de los países latinoamericanos donde estuvo existe una cultura de reivindicar la violencia como norma de vida, sobre todo como una manera de resolver las diferencias.

“Existe una cultura más fuerte de reinvindicación de la violencia como forma de vida y ese es un problema fuerte. Hay cada vez más fácil acceso a las armas de fuego y municiones en la mayoría de los países. Entonces, los peleas que antes podían ser a puños se vuelven muchos más letales porque intervinienen armas de fuego”, explicó.

“La mayor parte del trabajo en materia de la prevención de delitos tiene que ver con la información que les pasan los vecinos. Es muy importante que ellos se organicen y trabajen en coordinación con las instituciones para lograr ese objetivo”, resaltó Appiolaza.

El experto también destacó la importancia de la participación de los jóvenes en esa labor, así como el rol que desempeñan las comisiones vecinales en las soluciones comunitarias para los barrios o compañías.

“También debe hacerse efectiva la participación de las comisiones vecinales, pero deben ser escuchadas por las autoridades”, recalcó el experto.

“Anteriormente, la idea de la seguridad estaban netamente relacionadas con el orden público y la soberanía nacional, pero no tenían en cuenta a las personas y su integridad. Ahora, la Policía y el Estado deben trabajar más de cerca con la gente”, puntualizó.

La situación en Paraguay

Al ser consultado sobre la situación de la seguridad en Paraguay, Appiolaza indicó que aún no conoce a profundidad sobre la realidad nacional, aunque destacó que, con base en las informaciones que maneja, no difiere mucho del panorama de otros países de la región. Resaltó de una creciente presencia del crimen organizado y el incremento de la violencia en el ambiente cotidiano.

“Encuentro que la situación de Paraguay es muy parecida a la de otros países de América Latina. Existe una presencia un poco más fuerte de la criminalidad organizada y hay un incremento de violencia como algo cotidiano, vinculada más bien a jóvenes varones que agreden a varones. Para este tipo de problemas es perfectamente posible trabajar en la prevención y entender las causas de esa violencia, para después abordarlas. Es importante trabajar en los espacios vecinales para ello”, enfatizó.

“Seguramente detrás de un joven que bebió y agredió a otro, hubo un montón de indicios que apuntan que debía pasar. La idea es que los vecinos deben trabajar con esa información y de a la Policía para que le dé una intervención en un momento adecuado”, ejemplificó el especialista.

El licenciado Martín Appiolaza es miembro del Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia (ILSED) y director del Centro de Estudios de Seguridad Urbana, en la ciudad de Mendoza.